Carta de Gema al 2016

Querido 2016: ¡MUCHAS GRACIAS!

Gracias por este año, 12 meses, 365 días y sus noches, 8.760 horas,… un porrón de minutos y segundos en los que he tenido el privilegio de poder elegir qué hacer con mi tiempo.

Gracias por las personas con las que he compartido este año: de cerca… o incluso en la silenciosa lejanía.

Gracias por los obstáculos del camino, que me han hecho agudizar el ingenio y dar mi mejor versión.

Gracias por los abrazos, por los besos, por las caricias y los “tequieros”, por los regalados y por los recibidos.

Gracias por aquellos que, bajo el disfraz de enemigos, han sido para mí generoso espejo y maestros.

Gracias por las veces en que me atreví a salir de mi zona de confort… y no elegí el camino más fácil.

Gracias por las ocasiones en las que me caí… que me han ofrecido una nueva oportunidad de empezar.

Gracias por todo aquello que hice por y para mí, sin querer lucirme ante terceros.

Gracias por esos instantes fugaces de conexión con algo superior… de lo que sé que formo parte.

Gracias por los pasitos hacia adelante… y gracias por los que sólo supe dar hacia atrás y me dieron la posibilidad de superarme.

Gracias por la alegría, por la tristeza, la sorpresa, el miedo, el asco y el enfado… Gracias por la valiosa información que me han traído mis emociones.

Gracias por las veces que me equivoqué… y por la sabia enseñanza de mis errores.

Gracias por el plan perfecto que me acompaña… a pesar de mi torpeza para comprenderlo a veces.

GRACIAS por la LUZ que me ha hecho DESPERTAR… y gracias por las SOMBRAS que me recuerdan el camino que aún me queda por recorrer.

¡¡GRACIAS, 2016, por haberme dado tanto… sin pedir nada a cambio!!

PD1 – Gracias, Paco Yuste, por iluminar mi camino con tu potente linterna.

PD2 – Gracias, angelitos tecnológicos… ¡no sé qué hubiera hecho sin vosotros, Cardiel y Adela!